Ubicada en un edificio emblemático de 1923, en la calle General Oraá, en pleno Barrio Salamanca de Madrid, esta vivienda que es la casa perfecta nos ofrece un equilibrado diálogo entre arte, artesanía, diseño e interiorismo. Se trata de una de las 12 viviendas exclusivas que se lanzan al Real Estate, en el sector del lujo. Su interiorismo, de la mano de Indietro, dirigido por Patricia Fernández Castro, se combina con la artesanía de Studio Bañón y el arte de la Galería Cayón, con piezas que estarán expuestas en esta casa-boutique (a modo de showroom) durante los meses de abril y mayo. 

 

Un proyecto de restauración

Una simbiosis de disciplinas que dialoga con la arquitectura de interiores propuesta por Javier García Alba, quien ha querido rendir homenaje a la solemnidad y clasicismo del edificio original. “Lo fundamental en el inicio era que dentro de un edificio de hace un siglo y con una Protección Integral, pudiéramos realizar una propuesta residencial del siglo XXI”, explica el arquitecto. En la reforma se han respetado todos los elementos catalogados. “No es una construcción, es una restauración”, añade. 

Todos los elementos y estancias de vida diurna se han colocado en la fachada principal y con una orientación al mediodía. Las estancias de noche, se encuentran orientadas a la fachada del patio. En cuanto a las diferentes viviendas, las tipologías son uniformes, “la diversidad se da en la aparición de grandes terrazas con distintas orientaciones, destacando el ático, pues es un belvedere sobre Madrid”, señala Fernández Castro. 

Un interiorismo clásico

La interiorista, Patricia Fernández Castro, ha querido crear una atmósfera de toques clásicos, a través de tejidos nobles como terciopelos y sedas, así como acabados en madera y laca. “En un entorno minimalista hemos seleccionado materiales ricos para vestir unos modernos interiores, jugando con maderas de ébano natural, caoba tratadas con acabados brillo y latón cepillado, galuchat, piedra y reciclados”, explica Fernández Castro.

 

En cuanto a la paleta de colores, el gris claro es uno de los grandes protagonistas. “Elegimos una paleta de tonos cálidos y metálicos para conseguir un estilo sofisticado”, explica Fernández Castro. “Para ello, partimos de un gran mural de un clásico jardín chino hecho a medida por la prestigiosa firma italiana Misha Wallcovering”, añade. Tejidos y texturas de la nueva colección de Dedar Milano, se suman a esta combinación aportando lujo refinado. Un papel seda gris oscuro conecta el hall con la cocina, en cuanto a colores. Este hall, está vestido en blanco y negro potenciando el diálogo con las obras de arte del apartamento. Mientras, la habitación principal cuenta con toques de color gracias a los grandes paneles en verde jade. 

Muebles a medida con tapizados únicos

Los muebles a medida, son una de las claves del proyecto. Para ello, Fernández Castro ha contado con el asesoramiento de los expertos en tapicería de Studio Bañón, que son el alma de este proyecto. “Nosotros hemos aportado nuestro conocimiento de generaciones en la realización de muebles tapizados, sofás, butacas, reposapiés, chaise longue, las grandes sillas del comedor, las del tocador, almohadones, taburetes y una pieza muy especial para nosotros, la cama y el cabecero del cuarto de dormir principal”, nos explican. Todo realizado con los tejidos de Dedar. 

Sobre el planteamiento de la interiorista desde Studio Bañón realizaron la propuesta de muebles “Dependiendo de su ubicación y uso, le damos a cada mueble un volumen, relleno y acabado para lograr armonía y usabilidad con la mayor confortabilidad. En algunos casos los muebles son modelos de nuestro estudio adaptados y en otros casos son diseños nuevos«, explican.

Una verdadera exposición de arte

El interiorismo se conjuga con el arte en esta casa perfecta con piezas nacionales e internacionales de gran tamaño. “Queríamos ofrecer el lujo de poder transitar la casa y disfrutar del arte desde cada ángulo del apartamento”, explica la interiorista. Aquí, el arte aportado por la Galería Cayón, es fundamental para lograr conjugar lo clásico con lo contemporáneo. “Siguiendo la línea de nuestros colaboradores, y sin meternos en la decoración o la elección del mobiliario, pues no era nuestra fundación, la idea era combinar lo tradicional – lo histórico y establecido – con propuestas modernas e innovadoras”, explican desde la galería. 

“Cuando visitas la casa, te encuentras con fascinantes muebles o detalles decorativos con estilo más clásico y tonos más neutrales, a la par con elementos de diseño contemporáneo y colores radiantes.  Esta dualidad también se refleja en las obras seleccionadas”, añaden.  El espacio se convierte así en una extensión de la propia galería, en la que además de presentar obras de artistas o legados con los que llevan trabajando años (como José Guerrero o Palazuelo Palazuelo o Marco Maggi) también muestran a artistas emergentes (como Anoka Faruqee David Driscoll, o Philippe Decrauzat).